Una vez más el monopolio de la violencia al servicio del poder: las policías naZionales, los ejercitos, los manicomios, las cárceles, la medicina... Ya no sorprende a nadie: he ahí el terror: que no sorprenda. Ahora también los policías municipales: en Bilbo, en Getxo...
Mientras tanto, los alcaldes, concejales, funcionarios... plebeyos poderosos al servicio temeroso de la violencia. Entre unos y otros, están soplando sobre las brasas...
Y acabará avivándose el fuego.
¿Lo oleis?
